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feb
10

La gentrificación malaguita.

Cafeterías donde te sirven en tazas distintas unas de otras, ropa vieja camuflada por vintage, tiendas, tiendas, tiendas y apartamentos carísimos. SOHO de Málaga.

Dentro del sistema establecido, la gentrificación es un proceso de activación urbana en el que se pretende transformar una zona “degradada” en un lugar moderno y de vanguardia.

Este tipo de transformaciones artificiales llevan consigo un riesgo importante y es que en vez de innovación intelectual aparezca un capitalismo inculto.

La forma más sencilla para saber el futuro de este proyecto pasa por conocer el origen del mismo. Por medio de distintos agentes sociales y económicos, que casualmente pasaban por allí, se intenta promocionar la recuperación de una zona que pretende ser desvestida de sus actuales características para convertirla en algo que no es.

Difícilmente se conseguirá un proyecto cultural promovido por comerciantes.

Saltándonos por alto la motivación cultural de los ilustres comerciantes de la zona, que no cuela, podemos observar ejemplos parecidos que no han acabado con buen resultado. El caso mas demoledor es el de la ciudad italiana de Bolonia. La inserción de la Universidad en el centro, que por aquel entonces era pura degradación, trajo comercio, alquileres caros y limpieza pero también acabó desplazando a la gente que infra-vivía en este lugar sin darles ningún tipo de salida, solución, ni ayuda. Nada de nada.

En el caso del “SOHO de Málaga” nos encontramos con la propuesta de eliminar la marginación de una zona donde el valor del metro cuadrado supera con creces la media de la ciudad. Un lugar donde se encuentran los despachos y consultas de los profesionales liberales más solventes y donde tener un aparcamiento en propiedad está de lo más cotizado. ¿De verdad que aquí cabe un SOHO? ¿No sería más sincero plantearlo como un plan para eliminar la prostitución del centro de la ciudad?

El sopor en el que vive inmersa la ciudad no puede permitirnos pasar por alto este tipo de actuaciones que, con toda seguridad, tendrá un elevado coste para las maltrechas arcas del ayuntamiento.

No nos pueden tratar como ineptos de esa forma tan descarada sin plantearse ni si quiera que nadie en la ciudad va a darse cuenta de lo que implica socialmente este proceso. En todas las ciudades donde se ha iniciado se ha hecho de forma trasversal y sobretodo discreta. ¿Por qué aquí hay que camuflar con falsa modernidad la desaparición de la alcahuetería de calle Córdoba?

En cualquier caso nunca se sabe. ¿Y si verdaderamente nos va la marcha de los parques temáticos capitalistas y queremos un “SOHO de Málaga” porque sí? En tal caso también se comienza mal. Para que estas cosas funcionen tienen que parecer, solamente parecer, espontáneas. Ha faltado que el promotor cortara una cinta o echara a la primera prostituta de la zona como acto inaugural.

El que se cree moderno, lo hace principalmente porque considera que llega antes. Si para atraer al futuro público del neo barrio montas un futbolín humano junto con unas mesas donde se venden camisetas  poco se podrá sostener.

Cualquier tipo de remozado urbano requiere de un potente semillero social capaz de tirar del carro. Esto funciona cuando lo nuevo que entra es capaz de convivir con lo existente. “Floristería Mariflor” nunca va a asumir de primeras la convivencia con la prostitución en sus calles. En cambio “La mujer del cura Modas” sí lo hará. A los segundos les gusta esa mezcla porque así se sienten casi tan modernos como los que mojan alga nori en el café. Finalmente esta gente acaba echando igual a los pobres pero el proceso es más lento y se nota menos. Está todo estudiado, medido y pesado. Guardemos al menos las formas.

Puede que la solución idónea pase por regenerar la zona con gente joven, puede que pase por eliminar la prostitución y promocionar el centro financiero de la ciudad o puede que no pase absolutamente nada y la zona se mantenga como lo ha hecho hasta ahora pero llevando a sus espaldas unos millones del presupuesto local.

Entretanto y con sigilo reposa lo que acertadamente se está generando de forma espontánea. La verdadera gentrificación malagueña. El verdadero SOHO. Sin que el ayuntamiento lo huela. A las espaldas de un teatro, en una zona histórica. Donde ya hay jóvenes tallando la madera, donde Curro Conde produce cultura y donde las casas no superan las dos plantas. Búsquenlo. Van tarde.

Un comentario

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  1. arte escribió:

    Lo que está claro es que mientras haya gente como vosotros que intenten boicotear proyectos que se crean con ilusión y cuyo fin es bueno, desde luego será mucho más difícil conseguir cambiar cosas. La verdad es que me hace gracia que habléis de modernidad con ese rostro, como si tuviérais la voz de la razón, de hecho vuestro nombre ya os delata…
    Habéis visto la cantidad de locales que hay vacíos en esa zona? la zona está muerta en muchos tramos y detrás de cada local cerrado hay auténticos dramas, unos mayores que otros, pero los hay. Así que mejor dejarlo así no? que se quede como está, total a vosotros no os afecta…
    Me hace gracia la gente como vosotros, y para mi es pura envidia la que os mueve, es como el caso de arco en Madrid, hace unos años empezaron a salir ferias de arte paralelas que “criticando arco” por su lado capitalista lo único que intentaba era abrirse un hueco en el mundillo… actualmente esas ferias tienen ya ese hueco hecho y ahora empiezan a venderse las obras al mismo precio que en el propio arco!!
    En fin, a ver si nos dejáis tranquilos a los que queremos hacer cosas, cuesten lo que cuesten y vosotros dedicaos a criticar otras cosas, que hay muchas cosas en Málaga que criticar …

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